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La felicidad sigue estando en las Copas: Atlético gana y suma confianza

En la antesala del partido de la Libertadores, Atlético le ganó a Huracán y avanzó a los octavos de la Copa Argentina, donde en 2017 fue finalista.

Si un subcampeonato necesitara de una “defensa”, Atlético empezó esa tarea con la Copa Argentina, de manera perfecta. Dos partidos y dos triunfos. El último fue anoche ante Huracán por 2 a 0 en un duelo que confirmó que entre ambos equipos parece haber algo más que una eventual confrontación.

Los dos equipos volvían a enfrentarse en un mano a mano eliminatorio después del desempate por el ascenso a Primera en 2014 y varios tuvieron su revancha. En especial, Leandro Díaz, que terminó el partido envuelto en forcejeos, insultos y abrazos de sus compañeros pero para protegerlo, más que para felicitarlo.

Los jugadores del “Globo” intentaron hacer lo que sus hinchas no pudieron: responder al grito provocador en el segundo gol “decano”, que el delantero realizó en la cara de los fanáticos.

Díaz tiene dos historias particulares con Huracán: jugó allí en 2013 y se terminó yendo en medio de un bochornoso apriete de la barrabrava a los jugadores, entre ellos el delantero.

La segunda fue justamente en ese famoso partido de 2014, cuando entró desde el banco y se hizo expulsar ingenuamente. Luego, casi se le tira encima al árbitro, lo que le valió una sanción inédita de 10 partidos.

EL PRIMERO. Bianchi ya corrigió un tiro defectuoso de Acosta que se transformaría en el 1-0 transitorio para el “Decano”.

Allí quizás estén las razones de un desbocado Leandro Díaz para festejar así y para una vez finalizado el partido, lanzarle besos a los hinchas en las tribunas, que ya se habían agolpado sobre el alambrado para insultarlo.

Durante el partido, al delantero se le había hecho difícil desde los primeros minutos. Primero, porque su compañero de siempre Luis Rodríguez, salió lesionado. Luego, porque estuvo más preocupado por las faltas que pensaba que le cometían que por la pelota en sí.

El resto del equipo luchó pero de diferente manera. Fue superior a su rival aunque no terminaba de sentirse cómodo en ataque. Llegaba, se adelantaba, casi que acampaba en el campo rival pero las situaciones terminaban siendo sucias, desprolijas.

Incluso así llegó el primer gol, después de un córner, un rechazo corto de Marcos Díaz, un clásico buscapié que encontró el de Bruno Bianchi. Así, empezó a gestarse el triunfo que siempre pareció cercano pero cuando el equipo no podía capitalizar el dominio territorial, comenzó a preocupar a todos.

Finalmente el gol de Díaz liquidó la serie para Atlético, le permitió embolsar $970.000 y avanzó a los octavos de final donde enfrentará al ganador del duelo entre Newell’s y Defensores Unidos de Zárate.

EL PRIMERO. Bianchi ya corrigió un tiro defectuoso de Acosta que se transformaría en el 1-0 transitorio para el “Decano”.

También le posibilitó despejar las dudas que había generado la derrota contra San Martín en el clásico amistoso del domingo pasado, aunque Ricardo Zielinski diga que esas dudas no estuvieron nunca.

En su defensa, el equipo jugó dos partidos oficiales en lo que va del semestre y ganó los dos. Incluso no ha recibido goles en contra aún. El 1-0 sobre Tristán Suárez en cancha de Arsenal y el 2-0 de anoche sobre Huracán en Salta, donde la gente acompañó en un gran número.

Desde ese punto de vista (el que importa, según el plantel), Atlético tuvo un comienzo de temporada perfecto y justo en la antesala del duelo por los octavos de final de la Copa Libertadores. Ahora, resta confirmarlo allí y en la Superliga aunque eso, por ahora, será otra historia.

Fuente: La Gaceta