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Mundial Rusia 2018

12 claves para los que viajarán al Mundial Rusia 2018

La competencia más importante del mundo se jugará en 12 estadios y 11 ciudades.

Captura web

País de historia tan turbulenta como decisiva en el devenir del siglo XX, Rusia confunde a veces. Podría pensarse, por ejemplo, que el país sede del próximo Mundial tiene una economía y una infraestructura precarias. Sería una confusión importante, porque unos días en sus ciudades alcanzan para entender que el 4G vuela como no lo hace en la Argentina, que sus aeropuertos son modernos, que sus rutas ofrecen condiciones muy superiores a las nuestras, que el Metro de Moscú podrá fascinar al visitante por su imponencia artística, pero que lo que le importa sobre todo a los locales son sus frecuencias y notable nivel de comodidad.

El Mundial que se jugará en 12 estadios en 11 ciudades -Moscú tendrá dos- y en cuatro husos horarios diferentes será netamente diurno para los argentinos, porque los partidos más tempraneros se iniciarán a las ocho de la mañana y los más tardíos, a las cuatro de la tarde. La final del 15 de julio se jugará a las 12:00 de Buenos Aires, las seis de la tarde de Moscú.

Para quienes viajarán a Rusia, estas son las 12 claves a tener en cuenta:

1- El aeropuerto: evite en Moscú los taxis oficiales del aeropuerto ofrecidos por gente que vista chaleco amarillo. Lo esquilmarán. Llévese bajada en su celular la aplicación de Uber y busque una local, Yandex. Ambas son entre cuatro y diez veces más baratas que los taxis, y funcionan en general muy bien. Están divididas en diferentes niveles de calidad y comodidad.

2- El celular: es clave en Rusia. Puede comprar en el mismo aeropuerto, por entre 20 y 40 dólares, un chip de celular local. Tendrá conexión de altísima velocidad y muy buena capacidad de descarga de datos. Tenga a mano el pasaporte, porque se lo van a pedir. Además de todo lo que se puede hacer con un celular en un viaje, en Rusia serán importantes para superar las barreras en la comunicación. El inglés no está muy extendido, a veces es más fácil incluso encontrar gente que hable español. Las aplicaciones que traducen texto y voz del ruso al español y viceversa permiten solucionar casi cualquier inconveniente.

3- Las entradas: ya están disponibles en fifa.com, y serán caras, muy caras. La más barata para los partidos de la fase de grupos costará 105 dólares, 115 la de octavos, 175 para cuartos y 285 si se quiere ver una semifinal. Ser uno de los asistentes a la final del 15 de julio en el estadio Luzhniki de Moscú será propio de oligarca ruso: los tickets costarán 455, 710 o 1100 dólares.

4- El Fan ID: elemento fundamental en este Mundial, sin él no hay entrada que valga. Los aficionados, más allá de comprar sus tickets, deben también registrarse en una página especial para poder ingresar a los estadios. Los argentinos no necesitan visa para entrar a Rusia, pero el que se olvide del Fan ID verá los partidos por televisión, aunque tenga las entradas

5- El transporte: con las entradas y el Fan ID, los visitantes podrán viajar gratis en el transporte público de las ciudades y en una serie de trenes seleccionados entre sede y sede. Aeroflot, la aerolínea rusa, comparte programa de millaje con Aerolíneas Argentinas, Sky Team. Importante: a la hora de caminar las ciudades (o manejar por ellas) es vital tener en cuenta que los rusos, a diferencia de los automovilistas argentinos, saben para qué sirven las sendas peatonales. Puede usarlas sin temor a perder la vida y debe respetarlas si está al volante.

6- El alojamiento: la hotelería es abundante y variada en Moscú y en la mayoría de las ciudades sede. Para la opción de alquilar casas particulares a través de airbnb o similares conviene ser muy precavidos, porque se dan de tanto en tanto casos de propietarios que no respetan el acuerdo

7- El GPS: ¿Está caminando por Moscú y cree que Google Maps enloqueció? ¿Cómo es posible que, si estoy viendo el Kremlin desde el otro lado del río, el mapa me instale en el aeropuerto de Vukovo, a 35 kilómetros de distancia? Sí, es posible. El todopoderoso Kremlin utiliza aparatos distorsionadores para bloquear señales. La solución es escribir manualmente la dirección exacta en la que se encuentre uno, nunca apelar a la localización. Con el Kremlin lejos, el celular vuelve a la normalidad.

8- La burocracia: pasión rusa, se hace evidente en cualquier trámite, incluso en el más sencillo. Firmas y firmas, sellos y sellos, fotocopias, escaneos, chequeos, rechequeos y recontrachequeos. Miles de códigos tecleados. Y muchos papelitos. Esto sucede al registrarse en los hoteles, al cambiar dinero o incluso al pagar un taxi. Guárdese los papeles más importantes, porque en algún momento, en general en el aeropuerto, se los van a pedir.

9- La seguridad: Cantar un "decime qué se siente" en la Plaza Roja acompañado de miles de argentinos no será posible, porque esas concentraciones de masas serán indefectiblemente diluidas. Nunca en la historia una Copa del Mundo fue tan minuciosa en el aspecto de la seguridad. Amenazada por el terrorismo internacional y el interno, Rusia no quiere dejar nada librado al azar. Apenas pise el aeropuerto, las estaciones de metro y de tren incluso su hotel deberá pasar bajo un arco de control e introducir sus pertenencias en un escáner. Y luego, los controles habituales de todo aeropuerto. En los estadios, lo mismo: control total.

10- El idioma: aprender ruso no es mala idea, aunque es un idioma que duplica su dificultad al utilizar el alfabeto cirílico. Un par de días de estudio bastan para poder leer ese alfabeto. Entender lo escrito es ya otra cosa, mucho más compleja.

11- El clima: aunque el Mundial se celebrará en el inicio del verano, las 11 ciudades rusas pueden ofrecer todo el rango de posibilidades. Desde sol intenso y temperaturas por encima de los 30 grados hasta lluvias repetidas, intensos vientos y el termómetro bien por debajo de los 10. La ropa de abrigo es, entonces, inevitable en el equipaje.

12- La diversión: los shoppings de Moscú o San Petersburgo no tienen nada que envidiar a los de Miami, aunque los precios son más altos. La comida es variada y sabrosa, más barata que en la Argentina, sobre todo más barata que en Buenos Aires, en especial fuera de Moscú y San Petersburgo. A la hora de la diversión nocturna, ambas ciudades son una experiencia extrema. Nadie sabe cuándo termina la noche en Moscú y nadie sabe cuándo empieza ni termina en San Petersburgo, porque las "noches blancas" serán una marca única de Rusia 2018.