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Violencia policial

En Tucumán, la policía aprehende injustamente y niega las identidades trans

A pesar de lo pautado por las leyes, la policía sigue incumpliendo y manejandose como se le da la gana. Hoy Paula y C.M. se encuentran detenidas en sectores para hombres.

Fotografía: Negra Grego.

Celeste inauguró la visibilización de los malos tratos a los que es sometida la comunidad trans en Tucumán. Hoy, a esta cadena de injusticias se suman Paula y C.M. otras más que son violentadas, negadas y dejadas de lado por la Justicia.

Tucumán nunca dejó sus hábitos conservadores. Aún no se respeta la identidad de género, la sociedad sigue estática en el binarismo, negando realidades disímiles protegiéndose bajo el escudo de “lo natural”. Término inválido para nombrar géneros, sexos y sexualidades.

Hace poco menos de un día, Fabián Vera del Barco, integrante de Tucumán Diverso, realizó un comunicado en Facebook explicando la situación que está atravesando Paula Orellana.

Horas antes de la detención de Paula y su pareja, se produjo otro hecho de injusticia que marca nuevamente a la comunidad trans. En comunicación con APA! Prensa, Emilio Guagnini, abogado de C.M. e integrante de ANDHES, relató que mientras C.M. se encontraba en la esquina, un hombre salió furioso de uno de los hoteles que se encuentra frente a la plaza. Repetía que le habían robado 30 mil pesos y culpaba a C.M., entre otras personas.

La policía llegó hasta el lugar y creyó la versión del hombre: detuvo a cuatro personas, entre ellas a C.M. y la llevó a la Comisaría 1º. A la hora de alojarla, los oficiales le pidieron su documento de identidad. Su identidad de género autopercibida no concordaba con lo que constaba en su DNI. Este fue motivo suficiente para no alojarla con otras mujeres, y la encerraron a pocos metros de aproximadamente 30 hombres detenidos. Para pasar la noche, la llevaron a la cocina de la comisaría y al otro día improvisaron una celda en un pasillo, cerca de una oficina.

El ingreso a la comisaría de C.M. no fue registrado respetando su identidad de género, lo cual implica un incumplimiento de la ley 26.743 de Identidad de Género, que sostiene en su artículo 12 que: “Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad. A su sólo requerimiento, el nombre de pila adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados”. El artículo que le sigue refuerza este punto: “Ninguna norma, reglamentación o procedimiento podrá limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la identidad de género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre a favor del acceso al mismo”.

Hace más de una semana que C.M. y Paula Orellana se encuentran detenidas en condiciones denunciadas por organismos de derechos humanos, prohibidas por la Ley de Identidad de Género y reconocidas como discriminatorias por las capacitaciones dictadas hacia los propios policías por el área de seguridad de la provincia de Tucumán.

Las causas de Paula y de C.M. se encuentran en la Fiscalía de Instrucción en lo Penal VII a cargo de Arnoldo Gustavo Suasnábar. Ambas deben esperar hasta el 14 de julio aproximadamente para ser liberadas.

Fabián Vera del Barco y Claudia Díaz presentaron un Hábeas Corpus ayer a la tarde en Tribunales al juez de turno Víctor Manuel Rougés, Juzgado II en lo Penal. Deben aguardar por una respuesta.