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Terapia Humanizada

Un año después, se reencontró con su familia

Profesionales de la salud decidieron que visite su hogar para para fortalecer su estado emocional.

Lili es una paciente de 36 años, que está internada desde hace un año en el Hospital Ángel C. Padilla de nuestra capital tucumana. El día 9 de julio de 2016, Lili ingresa al hospital con un cuadro respiratorio que en su evolución requirió respirador y como consecuencia fue necesaria su internación en la guardia del hospital. Ella no sabía que ese día sería el primero de muchos otros lejos de su hogar.
Posteriormente a los tres o cuatro días, el personal médico se dio cuenta de que Lili ya se perfilaba como una paciente crónica, por tanto, debieron trasladarla a terapia. El traslado significaba el comienzo del camino hacia la confirmación de una sospecha. Así, al cabo de unos días, el peor diagnóstico posible era adjudicado a la mujer, Lili padece ELA.

La ELA (esclerosis lateral amiotrófica) es una enfermedad neuromuscular. La afección consta de una pérdida de la fuerza muscular y la coordinación, esto hace imposible la realización de actividades rutinarias, como subir escaleras, levantarse de una silla o deglutir. A medida que la enfermedad empeora, más grupos musculares desarrollan problemas. Resulta necesario aclarar que la mujer no nació con esta enfermedad, ya que es un cuadro que se presenta a partir de una edad adulta.

La realidad de Lili en la actualidad es la cuadriplejía. No tiene movilidad, depende totalmente de un respirador. A nivel motriz, sólo puede hacer movimientos limitados, de girar la cabeza. No puede mover las piernas ni los brazos. Respecto a la parte respiratoria, se ha complicado a lo largo de este año que pasó, ahora depende totalmente del respirador.

Orlando Nieva, marido de la paciente comenta que la historia de Lili comenzó en junio de 2015 con un dolor en su mano. Para finales de ese mismo año, la enfermedad había avanzado rápidamente hasta tomarle todo el brazo. Al cabo de diez meses de aquel primer dolor, Lili ya necesitó de una silla de ruedas.  

Frente a cuadros tan complejos como el de Lili, el Hospital Padilla, en conjunto con el Ministerio de Salud, viene implementando desde hace más de dos años un programa que se denomina Cuidado Humanizado. Consiste en un tratamiento especial que se brinda a los pacientes de la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), los cuales generalmente llevan mucho tiempo internados.

La Unidad está formada por médicos, enfermeros, un grupo de kinesiólogos y una psicóloga. Se ha conformado como un grupo sólido que realiza actividades específicas para fortalecer a los pacientes. Por ejemplo: festejar los cumpleaños de los pacientes, la Navidad, Año Nuevo y casamientos . Todas estas actividades tienen por objetivo ayudar al paciente que está lúcido y necesita vigorizar su ánimo. Se ha notado que el programa tiene efectos positivos incluso en la familia del enfermo.

El caso de Lili resulta especial para la UCI porque tiene una familia que le da mucha contención y está muy presente. Ella es mamá de cuatro hijos, como el más chiquito aún es menor de edad, se le concedió una visita especial de todos los domingos desde las tres de la tarde hasta la hora que quiera quedarse.

Foto Vo-ve: La llegada de Lili a su casa.


Su hija, Micaela de 19 años reconoció que la familia está muy agradecida con el hospital por el esfuerzo que hicieron en el tratamiento de Lili, al respecto dijo: “Volver a estar con mi mamá en casa es una emoción muy hermosa que no tiene comparación con nada”.

El programa especial para Lili surge de la pregunta que se le hace a la psicóloga de la UCI. ¿Cuál sería el impacto que tendría para Lili volver a su hogar luego de un año? La respuesta decanta por lógica del corazón.

Se le ha explicado a la familia lo que significa el traslado hasta la localidad de La Marta, departamento Burruyacú, y que también se corren muchos riesgos. Pero ellos han asumido las posibles consecuencias y están muy felices porque la madre que les falta va a volver a su casa, al menos por unas horas y podrá ser saludada por el resto de la familia que no puede ingresar a terapia intensiva. Al festejo se sumaron también los vecinos de la familia, quienes aportaron al agasajo brindando comida y música para el equipo del Hospital.

Foto Vo-ve: Mariachis animaron a los presentes.


Los cuidados a la hora del traslado serán los óptimos. Junto con el respirador se previó llevar tres tubos de oxígeno y una ambulancia totalmente equipada en casa de emergencia. El equipo de salud que la acompañara pensó en el reencuentro como una fiesta, además de organizar hasta los horarios de comida también se ha puesto en fuerzo de ornamentar la casa de Lili para que el recibimiento sea el más cálido posible.

Foto Vo-ve: Sin dejar de cuidar a Lili, los médicos también festejaron.


El programa de Cuidados Humanizados busca devolverle la vida que tenía Lili, aquella donde cuidaba de su hogar y de sus hijos con la misma dedicación que ahora ellos la cuidan.