El tiempo - Tutiempo.net
Portada Actualidad Política TucZone Deportes Vida&Ocio Diálogo A.
Dialogo

"San Martín está a la altura de mi mujer y mis hijos"

Daniel Galina presenta su vida y sus recuerdos que lo marcaron y lo convirtieron en un apasionado por la rojiblanca.

Captura web.

Cuando una persona tiene amor total por un club no deja de pensar en él ni siquiera cuando duerme. Daniel Galina, miembro de la subcomisión del hincha, come, respira y vive San Martín. Su vida entera está basada en los bastones rojos y blancos que le marcan el corazón y por los que dejaría cualquier cosa.

La temperatura es agradable en La Ciudadela, las nubes dominan el cielo y no dejan que el sol logre asomarse. Caminamos por el ingreso de Rondeau, lugar donde la barra se prepara para entrar a la tribuna, ingresamos por el acceso y el verde del césped se apodera del lugar, sólo subimos unos cuantos escalones y los recuerdos vienen a la mente. Una pequeña charla sobre los avances en la cancha y el momento que vive el Santo comienza a tomar forma.

Daniel nació en 1974, es oriundo de Tucumán y su infancia se desarrolló en la Avenida Alem al 1700. Sus padres se separaron cuando tenía tres años y, a pesar de tener una buena relación, reconoce que no es lo mismo que cuando se mantiene un trato diario. En este sentido, siente que el no tener una figura paterna lo afectó cuando tuvo a sus hijos porque no tenía un ejemplo a seguir.

Durante su infancia padeció muchas necesidades que lo hicieron valorar distintos aspectos de la vida. Sus estudios primarios los desarrolló en el Colegio Don Orione y el secundario en el Instituto Guido Spano. Intentó estudiar en la universidad pero lo dejó porque trabajaba.

El trabajo, un vínculo con el club

Empezó a trabajar en el hipermercado Libertad, luego emigró hacia Guindi. También trabajó en casas de ventas de electrodomésticos. Finalmente, se dedicó a la compraventa de autos debido a pedidos de los jugadores del Santo. Los jugadores lo buscaban para que les venda los autos. Entre ellos recuerda a Ratón Ibáñez, Piojo Noce y Carlos Roldán.

Con el paso del tiempo formó una agencia de la que, actualmente, se encargan su cuñado y dos amigos. Lo que le da más tiempo para dedicarse al Santo y sus hinchas: “Vengo todos los días. Soy feliz acá”. Los hinchas saben que siempre está en los alrededores del estadio y que vive para San Martín, por eso lo reconocen y le agradecen su labor.

La subcomisión trabaja todos los días para mejorar la situación de los simpatizantes del Santo. Actualmente, está conformada por 20 personas que dedican gran parte de su tiempo para ver crecer al club que aman. Entre los trabajos realizados, indica que buscan darle confort a los hinchas.

Galina también reconoce que sin el apoyo de la dirigencia no podrían avanzar con las obras. “No estamos ni a favor ni en contra de la dirigencia. Estamos a favor de San Martín”, afirma.

Galina indica que la meta es inaugurarlo el 9 de Julio y muestra su confianza en que lo lograrán con el apoyo de todos los miembros del pueblo Ciruja. Además, agradeció a los hinchas por todas las donaciones que brindaron para que el club avance. “El hincha de San Martín es único, veo videos de la tribuna y me salen lágrimas. No sé si tengo más pasión por el hincha o por el equipo, es una mezcla de ambas cosas”, manifiesta.

Por el momento no piensa en ser presidente de la institución. En este sentido, considera que la dirigencia avanzó mucho y el club fue saneado. En cuanto a los avances que se obtuvieron sostiene que no se debe arruinar la situación.

La familia acompaña los proyectos

Actualmente, su familia se compone por su esposa, Gloria Chávez, y sus hijos: SantinoLucila y Aldana, hija que tuvo con otra pareja. Está casado hace 20 años y confiesa que costó mucho que la mujer piense que realmente estaba trabajando para San Martín. Sin embargo, con el paso del tiempo logró acostumbrarse y ahora apoya en todos los proyectos que Daniel se propone.

Las conversaciones familiares siempre giran en torno al club y Galina confiesa que es un apoyo fundamental para continuar trabajando.

Santino siempre lo acompaña a la cancha y fue testigo de todos los crecimientos que tuvo el Santo. “A mí me gusta que venga. Comparte conmigo este sentimiento y es lo mejor que me pueden pasar. Quiero que absorba esto”.

Con todo el tiempo que le dedica al Santo no tiene un momento libre aunque confiesa que entre sus gustos se encuentra viajar, ya sea para ir a ver a San Martín de visitante o para irse de vacaciones. Además, él no lo considera como un trabajo porque se siente feliz en la cancha.

Una pasión que no conoce límites

Algunas personas no comprenden el amor de un hincha hacia su club, lo toman como una locura pero es un amor sincero que muchas veces no conoce de límites. En este sentido, Daniel afirma que San Martín representa absolutamente todo: “Está a la altura de mi mujer y mis hijos. Toda mi vida gira en torno al Santo. Personalmente, me tocó vivir momentos duros y muy buenos pero en todos participa San Martín”.

Entre sus recuerdos, rememora el primer día que vio al Ciruja. Le tocó pisar la cancha de Central Norte y se llevó un triunfo.

Además, afirma que el partido que más lo marcó fue contra Quilmes que perdían 3 a 1 pero lo empataron con goles del Tanque Coria. “Siempre pienso que el tercer gol lo hizo la hinchada”, señala.

Además, a modo de anécdota, recuerda un día que no tenía plata para ingresar y el portero de la Pellegrini no lo dejaba. Cuando el encargado de hacer pasar a la gente lo vio al borde de las lágrimas, le dijo que pase pero que no podría ver nada por la cantidad de gente. “Veía de a ratos el partido. A mi me gustaba ver a la gente”.

Sus años lo llevaron a vivir miles de momentos rodeados a los jugadores y a los hinchas del pueblo Ciruja. Por este motivo, le dedica tanto tiempo al club de sus amores y no pide nada a cambio, sólo continuar haciendo lo que realmente ama.

Finalmente, Daniel imagina su futuro y no pueden dejar de pensar en San Martín. “Quiero estar tranquilo con mi familia y seguir viniendo a la cancha, no le pido nada más a la vida para ser feliz”, concluye.