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Personaje

“La selección para mí es un desafío”

La jugadora de Tucumán Rugby, Solana Novillo, deja conocer la persona detrás del deportista.

La delantera es una referente en el mundo del deporte y la nutrición / Foto Facundo Fadda

Es plena tarde de martes en San Miguel de Tucumán. Hace calor. El primer día de marzo llegó para darle fin a las vacaciones. Mientras los autos van y vienen por la calle principal del microcentro de la ciudad, la delantera de Tucumán Rugby, Solana Novillo, nos abre las puertas de su consultorio para conocer un poco más sobre ella.

Nació el 12 de septiembre de 1989, es soltera y le gusta ver películas. Su familia está compuesta por sus padres y es la mayor de los tres hermanos. Vive en la zona del Parque 9 de Julio y es Licenciada en Nutrición.

Parte de su infancia la vivió en Buenos Aires. Apenas llegó a Tucumán recuerda que jugaba bastante en la vereda de su casa. “Hacíamos cualquier cosa para que los vecinos nos den plata para comprar algo, entre otras cosas, pintar los cordones”, recuerda Solana. Su niñez estuvo llena de travesuras, afirma que era inquieta:  “Digamos que era bastante salvaje. Vivía con golpes”.

Los inicios y su desarrollo en el hockey

Comenzó alrededor de los doce años. En ese entonces, sus compañeras del colegio, hacían hockey y ella practicaba tenis y fútbol. Sus amigas le pedían que se una a ellas pero el palo y las bochas no eran bien vistos por la familia de la delantera, lo consideraban un deporte muy rudo.

Más tarde, sus amistades la convencieron y se fue a jugar a Lawn Tennis, desde ese momento, no dejó más. Novillo le tomó el gustito y no se arrepintió. En esos tiempos, su entrenador pasaba a buscarla para ir a los entrenamientos.

Con el correr de los años, se cambió a Tucumán Rugby, ya que tenía muchas amigas en el Verdinegro al igual que en su primer club, pero su estilo de vida, la manera de ver al hockey, la competitividad, los objetivos deportivos y un muy buen grupo coincidían para que se una a las filas del club de Yerba Buena.

En Lawn Tennis tiene varios campeonatos juveniles, desde muy chica integró los seleccionados de Tucumán. Mientras que en Tucumán Rugby, ganó el pasado Campeonato Anual saliendo goleadora, aunque considera que la mayor deuda es llegar al podio en la Liga Nacional de Clubes para lograr el ascenso.

El teléfono suena, no lo contesta y responde todo lo que venga, nuestra entrevistada está muy atenta a las preguntas. Llega el tiempo de incursionar en su paso por el seleccionado. Ese mismo que desde chica empezó en una escuela de talentos. Allí, Solana recuerda que en más de una oportunidad faltó a clases para entrenar con las promesas de la región.

La delantera siente de manera intensa su estadía en el representativo Naranja: “Al seleccionado lo vivo como algo súper competitivo pero a la vez es divertido porque compartís con chicas de otros clubes”. Asevera, además, que Tucumán va creciendo año a año en su nivel de juego aunque las otras provincias también. Es por eso que siempre habrá cosas para mejorar y las ganas de volver a vestir la camiseta se renuevan. “El seleccionado para mí es un desafío”, confiesa Novillo.

El palo y las bochas son necesarios en su vida. El hockey le brinda el aire necesario para cortar con la rutina. Muchos de sus objetivos y desafíos personales se encuentran alrededor del deporte.

Aunque confirma que, como en todo ámbito, hay momentos de angustia cuando las cosas no salen bien pero siente el apoyo de todas las personas que la respaldan para continuar con sus sueños.

Su intimidad y profesión

Mientras las paredes de su consultorio son testigos de sus confesiones, la charla da pie para hablar de su laburo al que le pone tantas ganas como al deporte: “Me apasiona al igual que al hockey. Por suerte, puedo dedicarme a esto que es para lo que me preparé y estudié durante varios años. Me demanda bastante tiempo”. Novillo se recibió de Licenciada en Nutrición a fines del 2012 en la UNSTA.

En ese marco, trata de aplicar con su equipo la parte nutricional. En algún tiempo, dio charlas a sus compañeras con el fin de optimizar el rendimiento.  

Por otra parte, es difícil equiparar el trabajo con el deporte y la familia. “En mi casa ya saben cómo soy. Trato de estar en constante movimiento y cada uno tiene sus horarios, pero el almuerzo es sagrado, comemos todos juntos”.

La música lenta suena de fondo en el consultorio. La tarde ya empieza a caer y la Vernidegra no deja de hacernos viajar a la cotidianeidad de su hogar. “Soy bastante revolucionada y un poco mandona en mi casa”, se define la joven. Además, confiesa que tiene buena afinidad con sus hermanos. No se considera fanática de la cocina pero los salteados de verduras le salen exquisitos a la hora de las reuniones con amigos. Y, en su tiempo libre, le gusta salir a mover las caderas al ritmo del reggaetón.

El futuro no está lejos

El momento de la despedida llega y, antes del final, asegura que en un tiempo se ve en otro contexto: con una familia armada y laboralmente con otros emprendimientos, aún no sabe si jugando al hockey pero siempre cerca del club que tanto quiere.

Es momento de marcharse mientras Solana Novillo sigue con su trabajo, un día lleno de responsabilidades toca su puerta y ella debe continuar con su vida laboral.