El tiempo - Tutiempo.net
Portada Actualidad Política TucZone Deportes Vida&Ocio Diálogo A.
Diálogo Abierto

El cuarto oscuro de un polémico retratista

Desde la costa oeste de América, abre el visor que mira el interior de su creativa mente uno de los más afamados fotógrafos tucumanos: Ger Riarte.

Una clara postura frente a su trabajo Que piensen lo que quieran / Gentileza Ger Riarte

Uno de los fotógrafos pioneros en la fotografía de moda en Tucumán se encuentra expandiendo las barreras de lo nuevo y atrevido. Ger Riarte es un profesional de la fotografía que no necesita mucha introducción. Su falta de vergüenza y su calidad para la composición del cuadro le valieron de una fama intachable.

Desde Perú, Ger cuenta cómo pasó de ser uno de los codiciados fotógrafos de Tucumán a empezar de nuevo en Colombia. “Se trata de empezar de cero. Viajar y conocer gente sirve para darle otro tipo de apertura a mi trabajo”, reflexiona.

Para entender al artista detrás del desnudo hay que empezar desde cero. Mientras edita fotografías y cumple con distintas obligaciones laborales, Ger se toma un tiempo para regresar al momento en el que dijo: “La fotografía es lo mío”.

Su madre es licenciada en artes. Ella es la raíz de todo, quien le inculcó lo visual, artístico y cultural. De niño, todos tienen millones de intereses, para Ger lo de él siempre fue la producción de imágenes; pintura o dibujo, en papel o a través de la pantalla de una computadora.

Fue un proceso que siguió con él estudiando la carrera de Diseño Gráfico. En el segundo o tercer año de la carrera experimentó con la fotografía en sus diseños. Buscaba producir todo de manera íntegra. “Me cautivó la fotografía en estos procesos creativos. Esta disciplina englobó mi búsqueda visual en cuanto a lo que me gustaba retratar: la sensibilidad generada y transmitida a través de lo discursivo y lo psicológico”.

Los primeros pasos de una incipiente carrera

Ger Riarte comenzó fotografiando espacios y arquitectura en un juego de texturas visuales y registros de colores. Más adelante, siguió su camino en la publicidad. Fotografiaba para sus clientes y para amigos diseñadores, trataba de pensar incluso el diseño como una foto: “Me gustaba involucrarme en todos los sentidos del diseño. Trataba de producir todo, aunque no fuera en un nivel profesional. Lo que me faltaba de profesionalismo lo solventaba con los demás recursos artísticos” añade.

Riarte hizo su paso por una importante agencia de diseño tucumana. Su realización como profesional se dividía entre trabajo y estudio, incluso sus tiempos de dispersión eran ocupados para realizar sesiones de fotos. Una vez obtenido el título de diseñador gráfico decidió que estaba cansado de diseñar y que quería dedicarse plenamente a la fotografía.

Se trataba de salir de la rutina y entregarse al ciento por ciento en esto que ya se perfilaba fehacientemente a mucho más que una pasión. En el 2010, Ger Riarte comienza su camino como profesional de la fotografía.

De desnudos y timidez  

Si hay un elemento que hace de este fotógrafo alguien “polémico”, es el desnudo. En una época donde, desde el nivel de la producción íntegramente local no se estaba acostumbrado a consumir este tipo de fotografías, Riarte se animó e hizo carne sus pretensiones artísticas.

Ger recuerda que anteriormente, en los primeros años de la década actual, en cuanto a lo que fotografía de moda compete, en Tucumán no había indicios estables. Se consumía la fotografía traída desde Buenos Aires. En cuanto a la indumentaria, el diseño independiente se encontraba en su apogeo.

La propuesta del fotógrafo se basó en contactar con distintas diseñadoras de este universo y mostrarles una manera efectiva de promocionar sus productos. En dos años se produjo mucha moda en miles de estilos, comenzó con una idea en mente y la concretó al final de este proceso.

El artista gráfico se creía esclavo de su propia timidez. Quería alejarse del producto y llegar a lo humano, quería transmitir a través del retrato. Necesitaba llegar al resultado perfecto ante la ecuación más compleja del mundo de la fotografía, debía combinar de manera perfecta el retrato en su cabeza con lo que se vería a través de la cámara.

El desnudo

“El desnudo me gustó tanto a nivel expresivo, estético, discursivo, perceptivo y todo lo que implica: lo bueno y lo malo, lo controversial que genera me encantó. Con el tiempo pasó a ser mi materia principal, siento que es lo que mejor me sale y además es con lo que mejor repercusión tengo”.

La mujer a través del visor

A sus fotos las dota con un cierto grado de engaño. Ger Riarte es el más codiciado artista local de desnudos femeninos. Comenta cómo algunos lo piensan superficial, pero él se declara simplemente como un artista. El desnudo está pensado desde el plano compositivo y estético, del trabajo con el cuerpo. Tiene mucho que ver con quienes se animan a hacer las fotos ya que muchas veces son las chicas las que van hacia él.

“No busco el estereotipo; hago una búsqueda estética, de la luz, de la composición para estilizar un cuerpo. Admiro mucho a la mujer. Me relaciono todo el tiempo con mujeres y las adoro en todos sus aspectos. La estética del cuerpo de la mujer me gusta, me gusta verlo y fotografiarlo”.

Él busca que la modelo se guste en la foto y el público reciba controversia. Cada quien tomará el concepto que más le resulte adecuado, tanto en lo que involucra a la modelo como a la fotografía en sí.

“Algunos lo ven como algo artístico, otros como porno. Para mí, todo depende de cómo se posiciona la mujer frente a eso: cada una marca una situación siendo consciente de la foto, si a ella le gusta, la acepta y la defiende como suya, nadie tiene por qué decir lo contrario. Es una lucha tanto para la mujer como por mis fotos. No hay una búsqueda de un tipo de mujer ideal, son las posibilidades que tengo de fotografiar a partir de una búsqueda visual”.

Lo que busca no es dar un discurso político a través de su fotografía. Ger busca establecer un diálogo entre la modelo, su fotografía y él. Actualmente está muy contento con su trabajo pero continúa en la busqueda de hasta dónde quiere llegar. Cada foto tiene algo suyo impreso y, mientras su trabajo siga siendo algo totalmente desprendido de lo superficial, seguirá dando batalla.

La correcta exposición de la lucha social

En el año 2014 una original propuesta de concientización social golpeó las redes sociales de los tucumanos. October Test es una producción fotográfica en la que participaron más de 100 mujeres para concientizar sobre la importancia de la detección precoz del cáncer de mama.

Previa a esta, no había una campaña ni nadie que hablara directamente sobre el cáncer de mama. Todo era bastante light y llegaba con filtros o a través de publicidades toscas. Ger quería revertir esta realidad y buscar una forma significativa de hacer llegar este mensaje a través de sus fotos. Así, el proyecto se inició en su cabeza pero necesitaba hacerlo algo colectivo, para que tuviera mucha repercusión. Buscó ayuda en su amigo, director de marketing en MATSA y así fue como el proyecto devino en campaña.

La repercusión fue enorme y saltó las fronteras de nuestra provincia. Actualmente Riarte sigue con ideas volando por su cabeza. Entre sus últimos proyectos de índole social está una campaña de concientización sobre el matrimonio igualitario en Perú, donde todavía no es legal.

Lo visual en prosa

Hace dos años el fotógrafo decidió lanzar su libro Erogénesis, un íntimo relato a lo que más lo conmovió de su  fotografía. De 200 producciones, sólo quedaron 38 fotografías seleccionadas. Él describe ese momento como un proceso muy duro pero valioso. El libro se trata de plasmar su trabajo de manera seria, de mostrar que para él la fotografía es algo más que una pasión o un simple trabajo.

“Es mi forma de mostrar mi compromiso y dedicación a mis fotos, me pareció una gran forma de distribuir mi trabajo por el amplio margen de recepción que podría tener. Quería que la gente que adquiriera mi libro fuera porque realmente le interesaba mi trabajo y no por ver chicas desnudas, cosa que puede pasar en una exposición”.