El tiempo - Tutiempo.net
Portada Actualidad Política TucZone Deportes Vida&Ocio Diálogo A.
Alicia Bardón

La mujer que manda en la Universidad

La Universidad Nacional de Tucumán tiene una gran historia, en su centenar de años muchos hombres se hicieron cargo de la institución hasta que llegó ella: Alicia Bardón.

La rectora de la Universidad en el lugar desde el que digita las acciones para la Institución / Foto Facundo Fadda

En 100 años de la Universidad Nacional de Tucumán, pasaron rectores desde Juan B.Terán a Julio Prebisch. Sin embargo, sólo una mujer ocupó el máximo cargo de la institución.

En una oficina amplia, con una biblioteca que invita a recorrer cada libro, una pared con dos ventanales que iluminan la sala y decoraciones que embellecen el lugar del que salen las ideas para manejar el emblemático templo educativo, nos recibe Alicia Bardón, máxima autoridad de la UNT.

Su escritorio, repleto de expedientes y papeles, demuestra un arduo trabajo diario. Quehaceres que desarrolla para mejorar la organización de la institución y perfeccionar la educación de los jóvenes.

Ser la primera mujer en cargar en sus hombros tan grande responsabilidad parece no ser fácil. Sin embargo, ella considera que nadie la eligió por su género sino porque siente una gran responsabilidad por la institución y lo demuestra en su trabajo. Sostiene que las mujeres están accediendo a puestos porque muestran que tienen capacidad, ganas, potencial y gran dedicación para lo que hacen.

Son años de trabajo los que llevan a una persona a un puesto tan importante y cargado de tantas obligaciones. Bardón se siente capaz de llevar adelante la labor que conlleva un puesto tan trascendente. “Tengo mucho respeto por la institución y por el trabajo de todos los integrantes y eso tenemos que defender”, expone dispuesta a seguir con la charla.

Una humilde vida cargada de responsabilidades

Toda su infancia la vivió en un pequeño pasaje ubicado en la calle Alem al 500. Nació en San Miguel de Tucumán, sus recuerdos la llevan al viejo mercado del Abasto y al Instituto Miguel Lillo, lugares que solía recorrer cuando era sólo una niña. Su abuelo trabajaba en el mercado, toda su familia materna era proveniente de agricultores.

Sus días los pasaba jugando con amigas del barrio que, además, eran compañeras en la Escuela 9 de Julio. Su madre tenía un pequeño vivero y solía ayudarla a hacer los plantines que luego eran vendidos para decorar los hogares. Ella es hija única por lo que, según su relato, era muy exigida en sus tareas.

La Escuela 9 de Julio, donde estudió, era un establecimiento sólo para mujeres al cual iba caminando junto a sus amigas del barrio. Concluída la primera etapa, los estudios secundarios los cursó en la Escuela Comercio N°1, donde obtuvo el título de Perito Mercantil. Su amor por la química, la llevó a estudiar esa carrera en la Universidad que hoy preside.

Ingresó a la Facultad de Bioquímica en el año 1974 y logró recibirse en 1980. Al siguiente año, continúo su carrera en la cátedra de Química Orgánica 3 desempeñándose como docente y avanzando hasta ser profesora titular.

Además, tuvo cargos en el Consejo Directivo como alumna y docente. Luego, fue elegida como decana de la Facultad desde el 2002 al 2010. En este año, consiguió ganar la elección junto a Juan Cerisola y se consagró como vicerrectora, hasta que en el 2014 obtuvo el puesto de rectora.

Dentro de la universidad, Alicia se define como una persona muy involucrada y comprometida. “Siempre trabajé por la universidad. Soy una persona que tenía una gran dedicación”, manifiesta con firmeza en sus palabras.

Pero no todo es la carrera política, Bardón continuó con sus estudios de investigación, de los cuales publicó más de 100 trabajos. “Siempre me dediqué a la formación de los jóvenes para que sea más sustentable”, explica. Para lograrlo se debe hacer un trabajo muy duro y generar un vínculo entre los investigadores, los docentes y los estudiantes.

Fuera de la Universidad, muy unida a su familia

Conformó su familia hace 37 años, cuando se casó con Félix Jiménez, con quien tuvo tres hijos. El primero de ellos nació en 1981, cuando recién tenía 18 días trabajando como ayudante de cátedra.

Nos comenta que nunca interfirieron en los proyectos que se propuso y siempre apoyaron desde su ámbito. Sin embargo, su máximo apoyo es su esposo. “Mis hijos consideran que tengo derecho a decidir, porque las decisiones corresponden a cada uno, y uno tiene que aguantar las consecuencias que conllevan”.  

En cuanto a su tiempo libre, lo dedica a caminar, entrena Trekking los fines de semana aunque, lamentablemente, su actividades de esparcimiento se restringieron mucho debido a sus responsabilidades en la Alta Casa de Estudios. Además, tiene un gusto por los libros, principalmente por las escritoras latinoamericanas como Isabel Allende, Viviana Rivero y Marcela Serrano.

En materia intelectual, su trabajo como investigadora continúa. Sus estudios se basan en la química de plantas y actividad biológica de productos naturales de plantas. En este sentido, está conforme con su grupo de trabajo y se mantiene al día con la investigación.

Marie Curie y Rosalind Franklin, sus modelos de vida

Los modelos a seguir que Alicia toma están relacionados con lo académico y profesional, con la forma de lucha para llegar a las metas: Marie Curie, polaca que tomó la decisión de estudiar física, desafío muy grande en su época, y Rosalind Franklin, descubrió la estructura del ADN (doble hélice). Ambas murieron estudiando y desempeñando su actividad científica. Las dos mujeres son un ejemplo de esfuerzo y dedicación para trabajar. Ello en cuanto a lo académico, si de una mirada humana se refiere, la figura a seguir es la de Nelson Mandela.

Finalmente, sus próceres universitarios son Juan B. Terán, Eugenio Virla y Juan Prebisch, debido a que fueron hombres que trabajaron mucho para el desarrollo y la prosperidad de la institución.

“Cuando ves logros, hay mucha gestión. Eso lo hacen seres humanos para otras generaciones”, asevera.

Anhelos para crecer junto la Universidad

Su objetivo al finalizar su mandato es dejar una universidad ordenada, con nuevo estatuto, con más estudiantes y más carreras de grado y posgrado. Que responda a la demanda social, que sea cercana a la sociedad y que sea capaz de ocuparse de los jóvenes de las áreas rurales de nuestra provincia que no tienen las mismas oportunidades.

Considera que con las políticas de becas y promoción de carreras, la institución podrá cumplir con esto. Otro de sus anhelos es ayudar a los estudiantes con problemas de aprendizaje, ampliando las tutorías.

Asimismo, desea expandir el sistema de apoyo para tener un índice mayor de ingreso-egreso y busca lograr proyectos con instituciones del Estado, referidas a la investigación científica y tecnológica. De esta manera, sueña construir vínculos con investigadores y organismos como el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), Estación Experimental y establecimientos del estado provincial y nacional para resolver problemas de toda la sociedad. “Si trabajamos juntos vamos a llegar mucho más lejos y a muchas más personas. Sueño con una Universidad cercana a la gente”, cierra quien busca proteger como propia la institución fundada por Juan B. Terán para cultivar cada vez a más estudiantes.